Bienvenidos

Todos los textos publicados en este blog son propiedad de Zulema Aimar Caballero. Prohibida su distribución y/o publicación sin la autorización correspondiente.

1 ago 2012

"Noche limeña" (Paráfrasis de "Melodía de arrabal", de Alfredo Le Pera y Mario Battistella. Iniciá el reproductor si querés acompañar el poema con la música de Carlos Gardel)



Noche bañada de rocío
opacás las luciérnagas
en medio del estío.
Por la calle bulliciosa
de esta Lima tan hermosa
pasan bien abrazados,
presos de su pasión,
un joven enamorado
y la muchacha que lo prendó.


Lima, Lima…
que tenés entre tus luces
la historia sentimental
del que habita,
del que llega, está de paso
y el que no quiere zarpar.
Si Chabuca
despertara de su sueño
gozaría caminar
sobre alfombra de jazmines,
llevada por querubines,
de la alameda hasta el mar.


Noche, que me negás la luna,
tu negro terciopelo
realza la hermosura
de tus calles y tus plazas,
de balcones y terrazas.
Y, con estampa fina
y aire de ganador,
espera en una esquina
algún limeño piropeador.

Por: Zulema Aimar Caballero
zulebm@hotmail.com

16 jul 2012

A Manuel

Desde el centro de la plaza,
sobre un banco de madera,
en el frío anochecer,
como espectros del destino
se cruzan en su camino
los retratos que la vida
no puede esconder.
 
Detiene su pensamiento
solamente en el instante
en que empiezan a volar
las decenas de palomas
que, aturdidas por campanas,
salen locas, disparadas,
a buscar otro lugar.
 
Y al volver en sí es testigo
de los besos que un amante
le propina a su mujer.
Y, justo frente a sus ojos,
une sus manos añejas
una anciana pareja
que no quiere envejecer.

A su lado llega un niño,
uno de tantos, sin sueños;
tal vez se llame Manuel.
Estira su mano helada
y renegrida de olvido,
y en su rostro muestra alivio
ante una mirada fiel.
 
Ella toma su manita,
le regala una caricia
y lo invita a comer.
Él acepta temeroso,
pues su rudo proxeneta
le pasará la boleta
antes del amanecer.
 
Atraviesan la gran plaza,
esos dos desconocidos,
sólo para encontrar
algo que los reconforte:
el niño, algo de comida
y ella, testigo de la vida,
otro retrato más.

Por: Zulema Aimar Caballero
zulebm@hotmail.com