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30 ene 2015

A mi luna (Paráfrasis de "Luna tucumana", de Atahualpa Yupanqui. Iniciar el reproductor para escuchar la melodía ejecutada por Gustavo Lemme).


 
Yo siempre te canto, luna,
y no dejo de pensar
qué sueños estás guardando,
qué misterios ocultás,
cubiertos en cristal blanco
como novia en un altar.

Ay, luna, de noches bellas
que con dulce resplandor
mirás por entre tus sombras
los enigmas del amor
y cómplice de sus obras
te escondés de su fulgor.

Perdida en un sueño eterno
Dios sabe si un día amor abrazaré.
Anclada a tus ojos verdes
seguiré, esperaré,
confiándote cada noche
mi ilusión, viviré, viviré.

Con esperanza o con pena,
serena o con ansiedad,
me viste beberme el cielo
en noches de soledad
y fuiste mi gran consuelo
cuando me puse a llorar.

En algo nos parecemos,
luna llena sobre el mar.
Vos alentás a las olas
que se rompen al llegar,
yo aliento a mi alma sola
para que no se quiebre más.


Por: Zulema Aimar Caballero

10 dic 2014

Apurate, burrito

Apurate, burrito, ojitos de almendra,
que el día se acaba y la noche se acerca.
No busques comida, resiste con fuerza
la alforja vacía y la tierra desierta.
No pierdas la calma, mi burrito bueno,
recordá a quién llevo oculto en mi seno.
Si subís la vista y mirás al cielo
tu cuerpo cansado hallará consuelo.
Te quiero, burrito, noble amigo mío,
refugio de heladas y cálido abrigo.
Ya no falta mucho, no te quedes dormido,
dejá que acaricie tu lomo curtido.
Orejas atentas, pelaje marrón,
caminá al compás de esta linda canción
que te canta mi alma y pronuncia mi voz
con palabras que escapan de mi corazón.
Apurate, burrito, ya no falta tanto,
podrás descansar a la hora del parto.
Te prometo que el cielo para vos será un manto
y los buenos pastores te darán frescos pastos.
Te digo un secreto, mi burro de miel,
me vence el cansancio y el dolor también.
Tiemblo de frío, de hambre y de sed,
pero no lo aflijas a mi querido José.
¿No ves ahora la palidez de su rostro
y las lágrimas que asoman por entre sus ojos?
La noche ha llegado y aunque teme por nosotros
es inmensa la fe que hace fuerte a mi esposo.
Ya no puedo, burrito, no puedo continuar;
ha llegado la hora, ¿quién nos ayudará?
Un pesebre que cobije al Niño y a su Mamá,
sólo eso pido, sólo eso y nada más.
¿Podés oírlo, burrito?, ¿podés oírlo llorar?
Los dolores se han ido y sólo siento paz.
Mirá la alegría de su santo papá:
Ha nacido nuestro Hijo para toda la humanidad.
Una estrella nueva brilla con intensa luz,
se ha posado en el pesebre en forma de cruz
y guía a los peregrinos que entre matas de orozuz
adoran al bendito Fruto de mi vientre, Jesús.

Por: Zulema Aimar Caballero
zulebm@hotmail.com